Laura Restrepo: "Soy la daga y soy la herida" - ISANEMA.BLOGSPOT

Reseña- Laura Restrepo: "Soy la daga y soy la herida"

Por: María Isabel Mena Lobo 

Han pasado los sucesos y los años y hasta el momento todo ha sido ascenso y pulcritud en mi devenir como verdugo. Satisfacción y beneplácito por parte de mi amo, el Altísimo; por parte mía, obediencia a ultranza y orgullo del deber cumplido. 
Hasta aquí. 
Sin reservas ni altibajos, he sido el mejor y más incondicional de los servidores de Abismo. 
Hasta ahora. 
Y de repente, caigo. Tropiezo y caigo en un bucle del que no logro salir (...)


Ya casi mitad del año y esta apenas es la segunda reseña del año. A este punto yo siempre me aterro de lo rápido que va el tiempo, de que ya haya terminado la mitad de la carrera, de que a veces las lecturas fuera de la academia son menos de las que quisiera. Pero bueno... Después de todo soy demasiado afortunada porque puedo escribir y luego borrar y tal vez nunca publicar las cosas que yo quiera en este blog. 
Estos días pensaba en que tengo a los mejores amigos que alguien podría desear, eso es algo que pienso desde hace un año más o menos. Definitivamente me lo corroboraron regalándome este libro el año pasado por mi cumpleaños. Siempre un libro va a ser un gran detalle y más si se lee, porque siempre vas a recordar a quien o quienes te lo regalaron. 
"Soy la daga y soy la herida" es el más reciente libro publicado de Laura Restrepo, apenas va a cumplir un año de haberse lanzado. Recién lanzado, me llamó mucho la atención la portada, esa ilustración de un hombre con cuchillos enterrados en el cuerpo y con heridas abiertas y sangrantes. 

Portada de "Soy la daga y soy la herida"

Una vez empecé a leer, fue fácil conectar con el verdugo de un dios llamado Abismo. Este verdugo se llama Misericordia Dagger y es el protagonista de la historia y aquel Dios Abismo es fanático de la sangre, la matanza y la violencia. Todo empieza con una aparición, Abismo se le aparece a Misericordia y le manda a empuñar la espada, a ser su verdugo: Misericordia por su parte, no tiene muchas opciones ya que su infancia la pasó en un barrio muy pobre en compañía de su abuela ciega llamada por los lugareños como la Ciega de la calle Broca. Desde ese momento, se instala en la espalda de Misericordia, El Acéfalo, tatuado y viviente como acechador constante. 
Este verdugo obediente e intachable a su Dios, tiene un encuentro casual un día cualquiera. Durante ese encuentro una chica conductora de un Mercedes se detiene y no reacciona a los pitos de los otros carros detrás. Resulta que está teniendo un ataque de epilepsia y sólo Misericordia puede hacer algo. Siempre hay dos opciones: Misericordia puede dejarla allí e irse rápidamente o puede ayudarla y al menos pedir asistencia médica. Adivinen cuál escogió. 
La segunda, claramente. Porque lo que hace a este verdugo especial es que puede ser humano y verse trastocado por los sentimientos. 
"La muchacha me deslumbra. Solo necesito verla para sellar mi condena. 
No tanto por su belleza y su juventud, tampoco por su complexión atlética. Es otra cosa, más exclusiva, más enrarecida, la que me compromete; ella es pura luz, aunque luz vacilante. Ella es pura vida, pero vida indecisa. Capto en esa muchacha una suntuosa mezcla de resplandor y tiniebla". 
Es entonces cuando aparece Dix, y mi mente inmediatamente se transporta al primer libro de Restrepo que leí y cuya reseña yace en este blog también. Me refiero a "Pecado". Y entonces, entre más leo, concluyo que este libro es una mezcla entre dos grandes historias de esa antología del pecado; me refiero a "Pelo de Elefante" y "Lindo y malo ese muñeco". 
Este libro aunque podría tildarse de mitológico por la cantidad de referencias a la historia y a las diversas culturas, podría ser también un cierre y el cruce de caminos entre los personajes de las dos historias de Pecado. Lo bueno de haber leído "Pecado" antes es que se siente como estar viendo una película desde las perspectivas de distintos personajes de otra gran película. 

Ilustración y pasajes que separan cada capítulo

Este verdugo lleva consigo a la Viuda y a la Quitapenas, dos compañeras infaltables con las que ejecuta a las víctimas de Abismo. 
Todo lo desangrado es sagrado. 
A mi hacha, la Viuda, yo le converso, me confieso con ella. Pero la Viuda es muda, o prefiere callar. No me responde. 
En cambio la Quitapenas, mi daga de misericordia, tiene un alma parlanchina y tanquera, dada a rememorar y a añorar (...), me susurra al oído sus viejas historias (...). Dice que su hoja, afilada tan solo de un lado, se imponía por su esbelta sencillez. Llevaba incrustada en oro una frase en el lenguaje nastaliq, tan prohibido y hermético que Buyantu Khan, cuarto emperador mongol, cayó muerto al descifrarlo. 
Cabe destacar que este verdugo pertenece a una estructura piramidal de Abismo, me refiero al llamado Orden Abisal formado por otros verdugos, por los llamados pistolocos y otros secuaces. Otra de las misiones de Misericordia es encontrar un sucesor para su trabajo ahora que Abismo está pensando ascenderlo, entonces sale en busca del llamado Príncipe Sangre para completar el formulario y así verificar si es apto para el cargo. 

Fotografía de Laura Restrepo
    
Pero, ¿Quién mata al verdugo? Y hacia el final del libro aún persiste la pregunta porque en un mundo de violencia y violentos parece que cualquiera puede matar a cualquiera. Pero para el verdugo particularmente, estoy muy de acuerdo con lo que dice Misericordia: "Borges dice que todo encuentro casual es una cita. Toda cita es un encuentro con la muerte, reformulo yo". 

Opinión personal
El libro me parece una idea genial y es interesante el hecho de ir construyendo universos literarios con personajes que luego se pueden volver protagonistas en otros universos, eso amplía la visión de un personaje y puede que lo encariñe a uno como lector. Sin embargo, creo que el libro pierde fuerza especialmente cuando se ciñe demasiado a la mitología. Esto último funciona como un gran acierto en la primera mitad pero luego se convierte en un tema central desplazando incluso a la misma Dix de la trama fundamental. Dentro de todo, Restrepo sin duda alguna corresponde a una de las autoras colombianas vivas más importantes y eso es suficiente para considerarlo un buen libro. 

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